Artropodos: Los animales con un mayor número de especies son los artrópodos, los cuales se dividen en cinco grupos: crustáceos, ciempiés, miriápodos, arácnidos e insectos. A pesar de sus diferencias anatómicas, todos estos animales comparten dos características esenciales: son invertebrados y no tienen esqueleto interno. Esta singularidad tiene relación con la etimología del término, pues artrópodos significa pies o patas articuladas (arthron equivale a articulación y podos equivale a pie).
La mayoría
de los artrópodos tiene el cuerpo dividido en segmentos simétricos y al mismo
tiempo presentan un esqueleto externo, lo que les sirve como elemento protector
ante la amenaza de otros depredadores. El cuerpo de algunos artrópodos no crece
a la misma velocidad que su esqueleto externo, por lo que lo cambian por otro
mayor en un proceso conocido como muda.
Algunos artrópodos son terrestres y otros
acuáticos. Los terrestres (como por ejemplo el escorpión) respiran por
tráqueas, mientras que los acuáticos (por ejemplo, la langosta) respiran a
través de branquias. En cuanto a su alimentación, también es muy diversa, pues
hay artrópodos herbívoros (la oruga sería un ejemplo), carnívoros (la mantis
religiosa) y omnívoros como las avispas.
Con respecto a la reproducción, los
artrópodos tienen fecundación interna y son ovíparos, es decir, ponen huevos
para reproducirse. De sus huevos salen larvas, las cuales sufren cambios
diversos (la metamorfosis) hasta que se convierten en adultos.